FRUIT LOGISTICA News.
Boletín mensual sobre oportunidades de negocio para el sector hortofrutícola.

Una cuestión de empaque

Berlín, 29 de marzo 2016

Tanto envasado como empaquetado son aspectos determinantes de la calidad con que los productos frescos llegan a los consumidores. Y es que, según los últimos estudios de la ONU al respecto, más de mil millones de toneladas de alimentos son desperdiciados anualmente y en parte es debido a un empaque inadecuado. ¿Cuáles son los factores a tener en cuenta?

Desde la FAO, declaran que los requisitos esenciales a considerar antes de decidir el empaque son: tamaño y forma, resistencia, ventilación, el material usado en su construcción, la apariencia y etiquetado y la prevención de daño mecánico que presente. Para comprobarlo es esencial realizar un examen físico que ponga a prueba la elasticidad y aptitud del envase. Una vez comprobado todo ello y teniendo en cuenta dónde va a enviarse el producto, es hora de elegir. Cartón, madera, PET, bolsas plásticas, sacos y todas sus combinaciones para dar lugar a elementos que protejan de los golpes, contengan y, en su mejor versión, contribuyan a la prolongación del estado óptimo del producto.

Una decisión donde jugará un papel fundamental la innovación, dado que tanto envasado como empaquetado son en los alimentos frescos algunos de los elementos de post-cosecha que pueden cambiarse con mayor facilidad y que por tanto podrán marcar una diferencia fundamental frente a nuestros competidores. “Las innovaciones en nuestro sector se refieren principalmente a formatos, acabados y materiales. Año tras año se mejora en la calidad de  los materiales utilizados, tableros contrachapados con mejores acabados, que junto al desarrollo de las técnicas de impresión permiten imprimir cualquier diseño con una excelente calidad. Igualmente, se innova en formatos, con una clara tendencia a formatos pequeños, unidades de venta de un kilo o las cestas”, declara Roberto García, de la Federación Española del Envase de Madera.

Los aspectos medioambientales y de sostenibilidad cada vez juegan un papel más importante en el proceso de decisión del envasado. “Los envases deben reducir el impacto ambiental limitando el uso de materiales no sostenibles, reduciendo la huella de carbono y el consumo energético, así como potenciando los envases reciclables”, añade Roberto García. Por su parte, desde el sector del cartón se ha comenzado a apostar por la incorporación de fibras vegetales de tomate en las cajas como avance revolucionario y sostenible en su proceso de fabricación. Una medida que permite convertir en reutilizable una materia que, de otro modo, quedaba empleada como abono. Esta mayor implicación con la sostenibilidad es muy apreciada tanto por supermercados como consumidores finales.

El gran aliado de un buen empaque debe ser un buen envase. Solucionar los problemas fisiológicos del producto que contiene, proteger su conservación y a la vez resaltar su presentación frente a nuestra competencia son algunos de los objetivos que se persiguen con ello. Algo que saben muy bien en La Veguilla, empresa productora de ajo de Cuenca (España), que presentó en FRUIT LOGISTICA 2016 un innovador formato de envase para su producto. “El ajo se comercializa generalmente en mallas y a granel, en todo tipo de cajas. El nuevo formato de PET protege el contenido frente a golpes y roces. Pequeños orificios en su superficie permiten que haya circulación de aire, con lo que se preservan las condiciones de conservación. En el cliente final, el nuevo envase proporciona limpieza [gracias a su transparencia] y la posibilidad de poder abrirlo y cerrarlo cuantas veces sea necesario”, presume su Director de Ventas, Vicente Monge.

Pequeños cambios de formato y materiales que pueden suponer grandes beneficios para los actores de la cadena de valor. Todos ellos volverán a darse cita entre los días 8 y 10 de febrero, en FRUIT LOGISTICA 2017.

Mint · Calle Orense, 85 · Madrid, 28020